Alergia a hongos ambientales

Los hongos son muy ubicuos, tanto en el exterior como en el hogar

Los hongos pueden actuar con alergenos transportados por el viento. Las esporas y los fragmentos de los micelios son capaces de producir alergia, especialmente rinoconjuntivitis y asma bronquial. Las esporas, células reproductoras de los hongos, se encuentran en el ambiente como contaminante y son muy difíciles de evitar. Se pueden encontrar en el interior de las viviendas y más abundantes aún en el exterior. Son más abundantes en las épocas húmedas y relativamente cálidas (especialmente en otoño aunque también en primavera) aunque se detectan en el ambiente en cualquier época del año.

Los hongos que con más frecuencia producen alergia son: Alternaria, Cladosporium y Aspergillus.

Esporas de Alternaria

TRATAMIENTO

El tratamiento de estas alergias (al igual que otras muchas) se basa en 3 pilares:

Medidas de evitación

Aunque las esporas ambientales son muy difíciles de evitar, las siguientes medidas pueden ser útiles:

  • Evitar las actividades físicas en el campo, especialmente donde exista mucha vegetación y en zonas de materia orgánica en descomposición (hojas caídas por ejemplo).
  • La vivienda debe ser lo más seca y soleada posible, emplear deshumidificadores y limpiarlos cuidadosamente. No abusar de la calefacción en invierno (evitar temperaturas superiores a 22-23ºC).
  • Evitar en lo posible plantas de interior o animales que dejen residuos orgánicos.
  • Realizar la limpieza de la casa, especialmente cuartos de baño y cocina con lejía diluida o preparados anti-hongos.
  • No guardar ni colgar ropa húmeda en sitios con poca ventilación.
  • Sacar rápidamente las basuras y evitar que los alimentos permanezcan mucho tiempo fuera del frigorífico.

Tratamiento sintomático

Consiste en el uso de medicamentos para aliviar los síntomas del paciente. Comprende el uso de antihistamínicos (algunos producen sueño, si conduce o trabaja con maquinaria adviertaselo a su alergólogo), sprays nasales, gotas oculares, inhaladores broncodilatadores y antiinflamatorios para los bronquios, etc. No curan la enfermedad pero ayudan a sobrellevar los síntomas.

Inmunoterapia (Vacunas alergénicas)

La inmunoterapia con alergenos consiste en la administración creciente de una vacuna alergénica con el fin de mejorar los síntomas asociados a la exposición a los hongos ambientales. La eficacia con Alternaria está claramente demostrada.

Las reacciones adversas más frecuentes son las locales (hinchazón y enrojecimiento en el sitio de inyección), suelen ser leves y fácilmente superables ajustando la dosis. Reacciones generalizadas (urticaria, rinoconjuntivitis, asma y anafilaxia) son poco frecuentes y cada día más raras con los nuevos extractos de que se dispone en la actualidad.