Alergia a los ácaros del polvo doméstico

 

Acaro al microscopio

Los ácaros del polvo doméstico son los responsables de lo que clásicamente se ha llamado alergia al polvo doméstico. Son unos insectos microscópicos (invisibles a simple vista). Los que con más frecuencia producen alergia en el domicilio se llaman Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae. Curiosamente son las heces de estos “bichillos” las que más alergia producen. Se alimentan de escamas de la piel humana y se encuentran en mayor cantidad en los dormitorios (principalmente en la cama), en alfombras y en muebles tapizados. En los colchones es donde más ácaros podemos encontrar ya que su ambiente ideal es una temperatura cálida (25-30ºC) con una alta humedad relativa (60-80%).

existen muchas especies de ácaros

TRATAMIENTO

El tratamiento de estas alergias (al igual que otras muchas) se basa en 3 pilares:

Medidas de evitación

Es muy difícil eliminar por completo a los ácaros de nuestro domicilio pero sí es posible reducir su cuantía con las siguientes medidas:

  • La limpieza de la casa debe hacerse frecuentemente y si levantar polvo, utilizando paños húmedos (existen bayetas especiales atrapa-polvo) y con aspirador (mejor si lleva filtro HEPA). Debe hacerse en ausencia del paciente y si es este el que hace la limpieza, debe usar mascarilla anti-polvo.
  • El dormitorio debe estar lo más soleado y aireado posible (la luz solar mata a los ácaros). Hay que evitar la humedad.
  • Los muebles tapizados acumulan muchos ácaros y también las alfombras, evítelos o aspírelos frecuentemente.
  • Retire del dormitorio libros (acumulan mucho polvo), los peluches y las cortinas gruesas, deben ser de un material fácilmente lavable. La ropa de cama debe lavarse con frecuencia y con agua caliente para matar los ácaros (60-70ºC).
  • El colchón será de gomaespuma preferiblemente al de muelles, lana, plumas, algodón y miraguano. Es aconsejable forrar colchón y almohada con fundas especiales antiácaros. Evitar edredones y colchas. El colchón y el somier debe aspirarse con frecuencia.
  • Si va a una casa deshabitada por cierto tiempo, hay que realizar una limpieza a fondo de la misma antes de que la persona alérgica entre en ella.
  • El uso de acaricidas pueden ayudar con las medidas anteriores pero no sustituyen en absoluto a dichas medidas de limpieza.

Tratamiento sintomático

Consiste en el uso de medicamentos para aliviar los síntomas del paciente. Comprende el uso de antihistamínicos (algunos producen sueño, si conduce o trabaja con maquinaria adviértaselo a su alergólogo), sprays nasales, gotas oculares, inhaladores broncodilatadores y antiinflamatorios para los bronquios, etc. No curan la enfermedad pero ayudan a sobrellevar los síntomas.

Inmunoterapia (Vacuna alergénicas)

La inmunoterapia con alergenos consiste en la administración creciente de una vacuna alergénica con el fin de mejorar los síntomas asociados a la exposición al alergeno causante (los ácaros en este caso). Es el único tratamiento capaz de cambiar el curso de la enfermedad alérgica y por tanto curarla.

Es muy aconsejable usarla cuando hay asma bronquial o cuando la rinoconjuntivitis es intensa, dura mucho tiempo o no responde bien al tratamiento sintomático. Los estudios que se han realizado han demostrado que puede prevenir el paso de rinoconjuntivitis a asma bronquial.

Es un tratamiento de eficacia demostrada y como tal ha sido reconocido por la OMS. Debe ser prescrita siempre por un alergólogo y administrarse bajo la supervisión del mismo.

La inmunoterapia más conocida, la subcutánea, consiste en la administración por vía subcutánea (inyecciones en el brazo) de dosis semanales, al principio, que luego se van espaciando hasta hacerse mensuales. Para que su eficacia sea duradera debe mantenerse entre 3 y 5 años.

Existen vacunas sublinguales para los ácaros aunque se utilizan muy raramente.

Las reacciones adversas más frecuentes son las locales (hinchazón y enrojecimiento en el sitio de inyección), suelen ser leves y fácilmente superables ajustando la dosis. Reacciones generalizadas (urticaria, rinoconjuntivitis, asma y anafilaxia) son poco frecuentes y cada día más raras con los nuevos extractos de que se dispone en la actualidad.