Alergia a los animales

Los residuos procedentes de los animales (pelos, escamas de la piel, plumas, orina, heces) son capaces de producir alergia, especialmente rinoconjuntivitis y asma bronquial. Los animales que con mayor frecuencia producen alergia son los gatos, los perros y los caballos aunque es bien conocida la alergia a los roedores (conejos, hámsters, ratones, etc.), a otros mamíferos (vaca, cabra), pájaros, reptiles (iguanas) e incluso a la comida que se utiliza para alimentar a los peces (larvas de mosquito rojo).

Los síntomas pueden aparecer al contacto con el animal, al ir a una vivienda donde los haya, incluso sin que esté presente en ese momento y también, en personas muy sensibles, al estar con personas que tengan animales en su casa.

          

 TRATAMIENTO

El tratamiento de estas alergias (al igual que otras muchas) se basa en 3 pilares:

Medidas de evitación

Lo ideal es quitar de la casa al animal, con esto muchos enfermos se curan completamente. Cuando esto no es posible (veterinarios, gran apego al animal, etc.), las siguientes medidas pueden ser útiles:

  • Mantener al animal en un patio o una terraza, que pase lo menos posible a la vivienda y que no pase nada al dormitorio del paciente.
  • Tanto si se quita el animal como si se saca a un patio debe hacerse una limpieza de la casa a fondo utilizando paños húmedos (existen bayetas especiales atrapa-polvo) y aspirando bien (mejor si lleva filtro HEPA) suelos, muebles tapizados y cortinas.
  • Es aconsejable lavar al animal 1 vez en semana y después del lavado aplicarle en la piel VETRIDERM (Bayer) que reduce la cantidad de alergeno del animal.

Tratamiento sintomático

Consiste en el uso de medicamentos para aliviar los síntomas del paciente. Comprende el uso de antihistamínicos (algunos producen sueño, si conduce o trabaja con maquinaria adviértaselo a su alergólogo), sprays nasales, gotas oculares, inhaladores broncodilatadores y antiinflamatorios para los bronquios, etc. No curan la enfermedad pero ayudan a sobrellevar los síntomas.

Inmunoterapia (Vacuna alergénicas)

La inmunoterapia con alergenos consiste en la administración creciente de una vacuna alergénica con el fin de mejorar los síntomas asociados a la exposición al animal. Es aconsejable usarla únicamente cuando no se puede retirar el animal del ambiente del paciente (veterinarios o personas que no quieran quitar el animal). Se ha demostrado su eficacia con la vacuna de gato y de perro. Con otros epitelios no se ha demostrado su eficacia aunque en casos aislados en la que la hemos utilizado (vaca, caballo) han demostrado ser también eficaces.

Las reacciones adversas más frecuentes son las locales (hinchazón y enrojecimiento en el sitio de inyección), suelen ser leves y fácilmente superables ajustando la dosis. Reacciones generalizadas (urticaria, rinoconjuntivitis, asma y anafilaxia) son poco frecuentes y cada día más raras con los nuevos extractos de que se dispone en la actualidad.