Urticaria

La palabra urticaria procede de “ortiga” puesto que el  aspecto de las lesiones es similar a las que se producen al contacto con esa planta. La urticaria es una enfermedad  que se caracteriza por la presencia de ronchas o habones en la piel que son pruriginosos (pican). Las ronchas aparecen súbitamente y suelen desaparecer,  sin dejar ninguna lesión residual, en minutos o en horas (rara vez persiste la misma roncha más de 24 ó 48 horas). Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y con frecuencia cambian de sitio.

Si la reacción que ocurre en la piel (inflamación) afecta a capas más profundas, las lesiones tienen aspecto más de hinchazón, más blanquecinas y menos delimitadas que las ronchas y se les denomina angioedema. Suele afectar con mayor frecuencia a párpados, labios, pies o manos. Cuando afecta a las vías respiratorias altas (garganta) requiere un tratamiento urgente ya que puede provocar la asfixia al paciente. En un mismo paciente podemos ver al mismo tiempo lesiones de urticaria (habones) y de angioedema (hinchazón) por eso en muchas ocasiones se denomina al cuadro urticaria-angioedema.

Urticaria (lesiones habonosas típicas)

Urticaria (lesiones habonosas típicas)

  

Lesiones habonosas (ronchas) de la urticaria

Lesiones habonosas (ronchas) de la urticaria

 

 

 

 

 

 

 

Angioedema labia

Angioedema labia

 

La urticaria se clasifica en:

  • Urticaria aguda: El cuadro dura menos de 6 semanas.
  • Urticaria crónica: Dura más de 6 semanas.

Es una enfermedad muy frecuente ya que un 20-25% de personas sufren, a lo largo de su vida, algún episodio de urticaria.

CAUSA Y ORIGEN DE LA URTICARIA

La urticaria puede estar producida por múltiples causas aunque en el 85% de los casos, tras un minucioso estudio, no se encuentra ningún agente o causa que la produzca, en esos casos se habla de urticaria idiopática. La urticaria se puede clasificar según su origen en los diferentes tipos:

  • Urticaria-angioedema alérgico: Del 1 al 3% de casos. Es secundaria a una reacción alérgica y puede producirse por:
    • Alergia alimentaria.
    • Alergia de contacto.
    • Alergia al veneno de insectos (p.e. avispas y abejas).
    • Alergia al látex.
    • Alergia a medicamentos.
  • Urticaria física: A ellas se deben el 5-10% de casos de urticaria.

    • Dermografismo o urticaria facticia: Las ronchas aparecen tras el roce o el rascado de la piel. Es muy frecuente.
    dermografismo (se puede escribir sobre la piel)

    dermografismo (se puede escribir sobre la piel)

 

 

  •  Urticaria por frío: Se produce cuando hace frío, ingerimos bebidas frías o nos bañamos en agua fría.
    Prueba positiva con el cubito de hielo en la urticaria por frío

    Prueba positiva con el cubito de hielo en la urticaria por frío

  • Urticaria colinérgica: Aparece al hacer deporte, con el sudor o con el estrés emocional (p.e. hablar en público).
Urticaria colinergica (son típicas las ronchas pequeñas)

Urticaria colinergica (son típicas las ronchas pequeñas)

 

    • Urticaria solar: Aparece con la exposición al sol, a veces solo se presenta en la playa.
    • Urticaria acuagénica: Al contacto con el agua.
    • Urticaria de presión: Suele aparecer en pies tras muchas horas de permanecer en pie, en la manos en trabajadores manuales, etc.
  •  Urticaria-angioedema inducido por medicamentos: 3-5% de casos.
    • Por Ac. Acetilsalicílico u otros antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
    • Por inhibidores de la ECA (p.e. captopril).
    • Otros fármacos.
  • Urticaria-angioedema secundario a otras enfermedades: Son muy poco frecuentes (menos de 1% de casos de urticaria) y pueden deberse a:
    • Vasculitis.
    • Enfermedades tiroideas (hipo e hipertiroidismo).
    • Enfermedades reumáticas.
    • Enfermedades malignas, etc.
  • Angioedema hereditario: Es muy raro. Se debe al déficit de C1inhibidor, un enzima sin el cual se producen episodios recurrentes de angioedema en cualquier parte del cuerpo que en ocasiones pueden ser graves. Es una enfermedad hereditaria, aunque a veces se produce de forma secundaria a enfermedades malignas (linfomas, leucemias, etc.).
  • Urticaria-angioedema idiopático: Es la causa más frecuente de urticaria crónica (85% de casos). Últimamente se ha descubierto que un 45% aproximadamente de estos pacientes tienen en su sangre un anticuerpo que se une a ciertas células del sistema inmunitario produciendo la liberación de unas sustancias (principalmente histamina) que producen urticaria-angioedema.
  • Otras: Infecciones (causa frecuente de urticaria aguda en niños). Parásitos intestinales (rara en nuestro medio). Quistes hidatídicos. Ejercicio físico, en ocasiones precisa asociarse a la ingesta de un determinado alimento.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de urticaria-angioedema es muy sencillo y se hace visualizando las lesiones antes citadas. Sin embargo, es importante saber si existe alguna causa que produzca la urticaria ya que en ese caso su evitación o su tratamiento harán que la urticaria desaparezca. En ocasiones se requiere un estudio muy pormenorizado por parte del especialista. Para ello es muy importante realizar una historia clínica muy detallada y exhaustiva, acompañado de una exploración clínica del paciente buscando síntomas o signos que nos hagan sospechar la causa de la urticaria. Según los datos recogidos en la historia y en la exploración el alergólogo podrá solicitar análisis o determinadas pruebas alérgicas.

TRATAMIENTO

Siempre que sea posible debe hacerse un tratamiento etiológico o causal, es decir que evite o elimine la causa que la está produciendo, si se conoce y es evitable, por ejemplo, eliminar el medicamento o alimento que están produciendo la urticaria, antibióticos si la causa es una infección, evitar la exposición al frío, al ejercicio físico o al sol en casos de urticarias físicas, etc.

Además, y mientras la urticaria esté en actividad debe hacerse un tratamiento sintomático que tiene el objetivo de controlar los síntomas de la urticaria mediante los medicamentos adecuados. Los más utilizados son los antihistamínicos , en ocasiones deben asociarse varios antihistamínicos para potenciar su efecto y usarlos a altas dosis, valorando en todo caso la aparición de efectos secundarios, principalmente la somnolencia. Los corticoides se utilizan en las fases agudas o en urticarias que no responden a antihistamínicos. Cuando es necesario usarlos debe hacerse durante el menor tiempo posible, a la menor dosis posible y preferiblemente tomarlos en días alternos, ya que cuando se usan durante un largo tiempo es inevitable la aparición de efectos secundarios. Algunos casos no responden bien a los antihistamínicos ni a los corticoides, en esos casos disponemos de otros tratamientos alternativos que pueden ser de utilidad como Ciclosporina y Omalizumab (Xolair).

A menudo, el tratamiento sintomático mantiene al paciente sin brotes de urticaria-angioedema, sin embargo, si suspendemos el tratamiento la urticaria reaparece de nuevo, en esos casos el tratamiento debe mantenerse el tiempo que sea preciso, intentando siempre que los efectos adversos sean inexistentes o los menos posibles. Esto es lo que suele ocurrir en el caso de la urticaria idiopática en que el cuadro puede persistir durante años.

Algunos alimentos como las conservas, embutidos, picantes, chocolate, marisco, etc. o medicamentos como la Aspirina y otros antiinflamatorios pueden empeorar o desencadenar la urticaria. Mientras el paciente tiene el brote puede ser aconsejable su evitación. Muchos pacientes se obsesionan al creer que muchos alimentos y situaciones les desencadenan la urticaria, esto produce un estado de estrés emocional que agrava la urticaria. En estos casos, tras un minucioso estudio, debe tranquilizarse al paciente y aconsejarle que evite únicamente aquellos desencadenantes que esté demostrado que agravan su cuadro.